CÓDIGOS QR PARA IMPRESIÓN
Códigos QR para material impreso que no puedes retirar
La impresión es el único canal sin deshacer. El papel está bien o está desperdiciado, y la página detrás del código sobrevivirá a la oferta que llevaba encima. Dos decisiones cargan con casi todo ese riesgo: si cada pieza impresa recibe su propio código, y si el destino podrá reorientarse una vez seca la tinta.
VISTA RÁPIDA
Qué cambia esto en la práctica
01
Decide qué está pidiendo cada pieza
Una pieza impresa es un contexto, no una superficie. Un folleto se sostiene a un brazo de distancia y admite una petición concreta. Un cartel se lee desde la acera de enfrente y recibe una única instrucción. El código de un catálogo pertenece junto al párrafo que amplía, no solo en la contraportada, y un envío postal se abre en la mesa de la cocina, donde una página más larga está perfectamente bien.
Escribe la instrucción junto al código, no encima. «Escanea con tu celular para reservar mesa» gana a «Escanéame» allí donde se han comparado, porque el segundo le pide al lector apostar unos segundos a algo desconocido.
- Folleto y volante: una oferta, una página, una acción
- Cartel y valla: un destino corto, legible en segundos
- Catálogo y brochure: la ampliación de una doble página concreta
- Envío postal e inserto: registro, garantía, recompra
- Escaparate, lineal y señalética: horarios, carta, stock, cómo llegar
02
Un código por pieza, aunque el destino sea compartido
Crear códigos no cuesta nada y cada uno es una línea distinta en el informe. Dale su propio código a cada emplazamiento de cartel, cada versión de folleto, cada doble página y cada ciudad, y luego apúntalos todos a la misma página si eso es lo que la campaña necesita. Lo que compras es la capacidad de responder a una pregunta que aún no te has hecho: qué emplazamiento se ganó su alquiler, si tiró mejor el A5 o el A6.
Ponles nombre el día que los creas y etiqueta los destinos con parámetros UTM para que el análisis web también atribuya las sesiones. Una convención que funciona: la fuente llama físico al medio, el medio nombra la superficie y la campaña coincide con el nombre que el código ya lleva.
03
El tamaño sale de la distancia de lectura, no de la maqueta
La regla práctica es que un código mida en torno a una décima parte de la distancia desde la que se lee, y es un suelo, no un objetivo. Un folleto leído a treinta centímetros necesita unos tres; un cartel pensado para escanearse a tres metros necesita treinta, mucho más de lo que suponen la mayoría de maquetas y la causa más común de una campaña impresa que rinde poco.
Dos cosas suben esa cifra. Una URL larga significa más módulos en el mismo cuadrado, así que cada uno queda más pequeño: mantén el destino corto. Y el papel sin estucar, reciclado o texturado extiende la tinta y suaviza los bordes, lo que te cuesta resolución útil antes de que un celular vea el código.
04
Envía vector, y di qué no debe pasarle
Entrega un SVG para que el código llegue como geometría y no como píxeles. Si el flujo de trabajo exige mapa de bits, genéralo al tamaño final de impresión a 300 ppp o más, y no amplíes nunca un archivo pequeño.
Después enuncia las restricciones, porque quien maqueta y nunca ha impreso un código no las adivinará: nada cruza la zona de silencio, ningún pliegue ni línea de corte atraviesa la matriz, el código no se invierte a claro sobre oscuro para encajar con el diseño, y el barniz selectivo o el plastificado por encima se prueban antes de la tirada, no después.
- Arte vectorial, o mapa de bits generado a tamaño final
- Zona de silencio despejada por los cuatro lados
- Ningún pliegue, corte, hendido ni troquel a través del código
- Módulos oscuros sobre fondo claro, nunca invertidos
- Brillo, foil y barniz probados sobre una prueba real
05
Qué cambia después de la tirada
El fallo más común de un folleto viejo no es el código: es que la página que había detrás ya no existe. Un código dinámico mantiene fija la matriz impresa y deja el destino editable, así que una oferta caducada se convierte en una vigente en lugar de en un enlace muerto, y una página de campaña que se mueve no se lleva nada por delante.
Esa editabilidad es también acceso: quien pueda cambiar el destino puede apuntar tu material impreso a cualquier sitio. Trata la cuenta dueña de un código impreso con el mismo cuidado que la cuenta dueña de tu web.
06
Haz una prueba antes de imprimir treinta mil
Imprime una sola pieza a tamaño final sobre el material real, desde el archivo real, y escanéala; no el PDF en un monitor, que está retroiluminado, perfectamente plano y te miente sobre cada uno de estos problemas.
Escanéala en un iPhone y en un Android, a la distancia a la que la sostendrá el lector, con la luz que la colocación tiene de verdad: un aparador al mediodía, un pasillo al atardecer, una mesa bajo una bombilla cálida. Después comprueba el destino una vez más antes de que el archivo entre en máquina.
FAQ
Preguntas frecuentes
¿Puedo cambiar adónde apunta el código QR de un folleto ya impreso?
Solo si se imprimió como código dinámico. Un código estático lleva el destino dentro de la matriz y no puede editarse jamás; uno dinámico lleva una dirección corta que se resuelve mediante una redirección que tú controlas, así que el destino cambia y la pieza impresa sigue funcionando.
¿De qué tamaño debe ser un código QR en un folleto o un cartel?
Parte de la distancia desde la que se leerá y toma una décima parte como suelo: unos tres centímetros para un folleto en la mano, bastante más para un cartel leído desde la acera. Suma tamaño si la URL es larga o el papel es rugoso y absorbente.
¿Cada emplazamiento de cartel debería tener su propio código QR?
Sí, siempre que puedas querer compararlos después. Pueden apuntar todos al mismo destino. Un código compartido entre veinte emplazamientos responde cuánta gente escaneó y nada más.
¿Qué archivo le envío a la imprenta?
Un SVG, para que el código llegue como geometría vectorial y pueda colocarse a cualquier tamaño. Si la imprenta insiste en mapa de bits, genéralo al tamaño final de impresión a 300 ppp o más.
¿Funcionan los códigos QR sobre papel prensa o sin estucar?
Funcionan, con margen. El papel absorbente extiende la tinta y suaviza los bordes de los módulos: imprime por encima del mínimo, sube el nivel de corrección de errores y prueba una muestra real de la misma máquina y el mismo papel.
SIGUIENTE PASO