Guía
Cómo hacer un código QR para reseñas de Google
Google le da a cada negocio un enlace que abre el formulario de reseña directo. Convertirlo en un código impreso es la mitad fácil; la otra mitad decide dónde va el código, cuándo lo escanean y si después vas a poder decir qué lugar sirvió de algo. Aquí están las tres cosas, y las reglas de lo que sí y lo que no se puede pedir.
Primero, encuentra el enlace de reseñas
Todo empieza con un enlace que emite el propio Google. Entra con la cuenta que administra el negocio, abre el Perfil de Negocio —buscar el nombre de tu propio negocio con la sesión abierta es el camino más corto— y busca la opción para pedir reseñas. Google devuelve un enlace corto que abre el formulario con tu negocio ya seleccionado.
Copia ese enlace y ábrelo en un celular antes de hacer cualquier otra cosa. Estás revisando dos cosas: que caiga en el formulario de reseña y no en una página de resultados, y que sea la sucursal correcta. Los negocios con varias sucursales tienen un enlace por sucursal, e imprimir el equivocado en el ticket equivocado es un error que nadie nota en meses.
Google también ofrece un kit de marketing con un código QR ya hecho. Funciona y es gratis. Lo que no puede hacer es contarte nada después ni cambiar su destino, y de eso trata la siguiente sección.
Estático de Google o dinámico y tuyo
El código del kit lleva el enlace de reseñas dentro del patrón. Eso tiene ventajas de verdad: nada se mete en medio, nada vence, y va a funcionar mientras funcione el enlace.
Lo que no puede hacer es separar lugares. Cada copia impresa es el mismo código, así que los escaneos del ticket, de la mesa y del aparador son un solo número sin diferencia; y en la práctica ni lo ves, porque Google no reporta los escaneos de su propio código.
Un código dinámico lleva una redirección corta que va al mismo enlace de reseñas. La experiencia del cliente es idéntica; lo que ganas es un conteo por lugar y la opción de reapuntarlo después: a otra sucursal, a un formulario de comentarios fuera de horario, a un enlace nuevo si Google cambia el formato. Si vas a imprimir un código y nunca vas a mirar una cifra, usa el kit. Si imprimes cinco y quieres saber cuál se gana su lugar, necesitas uno tuyo.
Dónde va el código y cuándo
Una reseña se pide en un momento, no en un lugar. El mejor momento es justo después de lo que salió bien —terminó la comida, la reparación aguantó, el paquete llegó completo— y el lugar es lo que el cliente trae en la mano en ese instante.
- En el ticket o en la carpeta de la cuenta: el lugar más fuerte en restaurantes, porque llega justo cuando la experiencia se cierra.
- En el mostrador o la caja, a la altura de los ojos y no acostado sobre la superficie, donde de todos modos se esperan unos segundos.
- En la mesa, pero con un código distinto al del menú: una tarjeta que pide reseña y otra que abre la carta son dos trabajos diferentes.
- Dentro del paquete o en la nota de envío para todo lo que se manda: el momento en que llega es el momento de la buena voluntad.
- En la factura, el reporte de servicio o el documento de entrega en oficios y B2B, donde el cliente ya está leyendo.
- No en la puerta, el aparador ni el caballete de la banqueta: ahí alcanzas a gente que todavía no ha vivido nada.
Qué se puede pedir y qué no
Las políticas de Google son cortas y vale la pena leerlas una vez. Para un código impreso importa esto: puedes pedirle una reseña a cualquier cliente y puedes hacérselo fácil. No puedes ofrecer nada a cambio ni preguntarle solo a los contentos.
Filtrar —encuestar primero y enseñar el código de reseña solo a quienes contestaron bien— se llama filtrado selectivo de reseñas y va contra las reglas. Además es la estrategia que con más ganas te van a vender como un embudo ingenioso. Un código para todos cumple y sirve más: las reseñas negativas que junta son las que te dicen algo.
No pongas «déjanos cinco estrellas» en la tarjeta. Pide una reseña, no una calificación, y deja la redacción lo bastante neutral como para que se lea igual con un cliente molesto.
Medirlo sin engañarte
Los escaneos no son reseñas. Alguien escanea, lee el formulario, decide hacerlo al rato y no lo hace: ese es un escaneo normal y no cuenta para nada. Cuenta con que la diferencia entre escaneos y reseñas publicadas sea grande, y toma el conteo de escaneos como medida del lugar, no del resultado.
Lo que sí te dice el reparto por lugar es qué superficie usa la gente de verdad. Imprime un código aparte para el ticket, el mostrador, la mesa y el paquete: al mes uno de ellos va a traer la mayoría de los escaneos. Ese es el que hay que imprimir más, y los otros los que hay que mover o quitar.
Compara el número de reseñas del perfil mes contra mes en lugar de tratar de amarrar reseñas específicas a códigos específicos: Google no da forma de conectarlos, y cualquier herramienta que diga lo contrario está adivinando.
Antes de mandarlo a imprimir
La lista es corta porque las fallas de los códigos de reseña siempre se reducen al mismo puñado de cosas, y todas salen más baratas si las cachas ahora.
- Escanea la prueba impresa y confirma que abre el formulario de reseña en un celular que no tenga tu cuenta de negocio abierta.
- Revisa que caiga en la sucursal correcta si tienes más de una.
- Imprímelo del tamaño que pide el lugar: mínimo 3 cm en un ticket o una mesa, más en un letrero de mostrador que se lee parado.
- Escribe un llamado que diga qué va a pasar —«deja una reseña en Google»— en vez de «escanéame».
- Deja la redacción neutral: sin pedir calificación y sin ofrecer nada a cambio.
- Ponle un responsable al código, para que un enlace que cambia o una sucursal que cierra no dejen material impreso apuntando a la nada.
FAQ
Preguntas frecuentes
¿Dónde encuentro mi enlace de reseñas de Google?
En el Perfil de Negocio, con la sesión abierta en la cuenta que lo administra: busca el nombre de tu negocio estando dentro, o abre el administrador del perfil, y usa la opción para pedir reseñas. Google devuelve un enlace corto que abre el formulario con el negocio seleccionado. Ábrelo en un celular antes de imprimir nada.
¿Se permite un código QR para reseñas de Google?
Sí. Pedirles reseñas a los clientes y hacérselo fácil está permitido. Lo que no está permitido es ofrecer algo a cambio, ni preguntarle solo a los clientes de los que esperas un elogio: filtrar primero y enseñar el código nada más a los satisfechos es filtrado selectivo de reseñas y rompe las reglas.
¿Para qué un código dinámico si Google ya da uno?
Porque el código del kit no se puede medir ni reapuntar. Un código dinámico redirige al mismo enlace de reseñas, así que el cliente no nota nada, pero tú puedes contar escaneos por lugar y cambiar el destino después: a otra sucursal o a un enlace nuevo si cambia el formato.
¿Cuántos escaneos deberían volverse reseñas?
Muchos menos de los que esperas, y no hay un número honesto que citar: depende del momento, de cómo lo pidas y del trabajo que cueste dejar la reseña. Usa los escaneos para comparar tus propios lugares entre sí, y el número de reseñas del perfil para saber si todo esto está sirviendo.
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